viernes, 11 de junio de 2010

EL SEÑOR DE LAS PIEDRAS. 2.

Lo cogí mirando de ante mano que no era Tomas, y en un momento conteste.. ¿ si? diga me.. era un numero que no tenia en mi agenda, soy yo , ¿ quien eres tu? conteste.. mirando a mi jefe que no me quitaba ojo de encima como diciendo deja el teléfono ya , soy Sonia , te llamo desde mi oficina , ahora entendía el porque del numero desconocido , ¿que quieres Sonia ?, no puedo hablar ahora mismo, mi jefe me va a matar, es un segundo me dijo.
¿ Tomas esta bien? su pregunta me dejo fría. y justo cuando iba a preguntarle mi jefe apretó el botón de colgar llamada.. lo siento Marina pero las llamadas personales fuera del ámbito laboral, asentí con la cabeza sin poder decir nada porque se que en el fondo tenia razón, me había pasado del tiempo así como tres pueblos y para como era el, demasiado había aguantado.

Una del medio día , la mañana se me había hecho eterna no veía la hora de llamar a Sonia pues su pregunta me había dejado sin palabras. Salí ala cafetería y la llame , cogió al primer toque, ahora mismo me dices el porque de esa pregunta sobre tomas que me hiciste esta mañana , porque no he podido dejar de pensar en ello todo el tiempo, ¿ lo viste? di me ¿ lo viste? hubo un silencio que parecio haberse cortado la llamada.. y después de unos segundos me contesto, si, si lo vi pero estaba raro iba sucio y como desorientado , estaba en frente de la florista que hay en la calle POETA JOSÉ ANTONIO SAEZ, que calle es esa.. ¿ si ? haz memoria Marina, aquella donde te compraste el vestido en la pequeña tienda de firma que casi nunca vemos a nadie dentro y decíamos que eso seria la tapadera de otro negocio.. ¿ recuerdas? a si es verdad , le conteste. `Pues bien, yo al principio pensé al verlo mira Tomas comprandole flores a Marina pero cuando fui a acercarme a el , se dirigió hacia mi y paso de largo por mi lado sin decirme nada, no sabia como reaccionar , casi no me lo podía creer, no te habrá visto ¿ no crees? le dije, no puede ser si que me vio iba hacia el con mi sonrisa y paso de largo pero lo que mas me llamo la atención fue su mirada, era como si no me conociese de nada.
¿ No puede ser ? le dije toda estañada , pues cretelo porque así fue , me contesto ella.

Bueno vamos a hacer una cosa ¿ quedamos esta tarde en esa calle donde tu lo vistes por ultima vez? de acuerdo contesto muy bien pues a las cinco nos vemos en frente de la florista , y colgué.

Volví a llamar a Tomas , pero de nuevo me salio el contestador me quede un rato en silencio.... ¿ donde estarás Tomas ? ¿ donde?
Me fui a casa como era viernes tenia ya la tarde libre así que me pase por el supermercado y compre algo de provisones para pasar el fin de semana , no era una persona de hacer compras muy grandes mas bien eramos una pareja del día a día, al llegar a casa me puse cómoda y prepare algo rápido, al poner la mesa sin darme cuanta le había puesto los cubiertos al el también, un frió me recorrió por dentro , lo habían visto , y en apariencia estaba bien , pero ¿ donde estaba? ¿ porque tenia el móvil apagado y no devolvía mis llamadas?
No podía llamar a la policía porque no había desparecido, me tomarían por loca como mínimo, que les iba a decir , traiganmelo , y ellos se mirarían entre ellos y después dirían esta mujer es de las que no lo deja salir ni a la calle , y este cansado se a ido .

Me tome un te y me deje caer en el sofá un poco , me quedaba una hora para la cita con Sonia , y de repente después de la mañana tan espesa que había tenido y un incipiente dolor de cabeza que en poco tiempo empezaba a dejarse notar.. pues me pego un bajón y me quede medio dormida durante unos momentos , tuve sensaciones extrañas mas que sensaciones pensamientos que nunca había tenido, sonó el despertador que lo había puesto para la cita y me levante , el dolor de cabeza se había hecho mas pesado que antes pues a el se le sumaba que no había podido descansar bien.

Al llegar a la florista , estaba Sonia hablando con el dependiente , me acerque, salude , y escuche como ella le preguntaba si conocía o había visto ultima mente a Tomas , aunque ella se lo describía físicamente, yo al darme cuenta , le dije espere que tengo una fotografía en mi bolso, y al enseñársela el hombre dijo EL señor de las piedras.. ¿ el señor de las piedras? dijimos las dos a la vez , con cara de asombro, ¿ lo conoce entonces? pues claro, aunque no mucho solo lo e visto unas cuantas veces y en unas de ellas se me paro a convesar con migo pues me decía si vendía piedras , yo pensé que seria para decorar algún jardín , y le enseñe unas cuantas pero me dijo que esas no eran las que el buscaba que el las quería negras enteras.
Nos despedidos del dependiente y nos fuimos a tomarnos un café y hablar un poco de lo sucedido , después de estar un rato hablando del tema se me ocurrió preguntarle a la camarera enseñándole la fotografía si lo conocía , ella me dijo que si , que venia a pedir comida alguna vez ¿ a pedir comida? así que me quede que no sabia que decir y Sonia mas aun, le dije que por favor mirara mejor la fotografía que si estaba segura que de que era el, ella asintió con la cabeza, si estoy segura termino diciendo es el señor de las piedras.. , pero bueno dije, ¿ esto que es? a ver si después de tantos años juntos ahora quien no conocía a Tomas era yo.
Estaba confusa y las lágrimas no tardaron en caer por mi cara , Sonia me abrazo, tranquila Marina, veras como todo tiene una esplicacion, pero que esplicacion va a tener, se a ido me a abandonado , esa es la única esplicacion que hay , no lo ves le dije no pudiendo evitar mi llantera .
Me acompaño hasta casa y en la puerta me dijo que si quería se quedaba a dormir con migo , que le daba cosa dejarme en ese estado, pero le dije que no, que prefería estar sola y dandome un beso en la cara se marcho.
Paso una semana y sin saber noticias de el , mi tristeza iba en aumento , pero no podía entender , porque si quería abandonarme , no me lo había dicho , no se suponía que teníamos tanta confianza el uno en el otro.. me desquiciaba solo pensar por un segundo que todos estos años hubieran sido mentira, pero algo en mi interior me decia que apesar de los hechos me tranquilizara.
Llego el siguiente fin de semana y decidí ir la dirección de la tarjeta que aquella noche de su marcha encontré cuando se le callo de la chaqueta, no sabia lo que me iba a encontrar pero había decidido llegar al fondo de este asusto así que me vestí y me puse en marcha.

Al llegar al lugar no podia creerme lo que veian mis ojos..




CONTINUARA....

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